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Una selección de whiskys japoneses

Una selección de whiskys japoneses

El whisky es un tipo de bebida que se obtiene por medio de destilación de malta fermentada de cereales, como son el centeno, maíz, cebada o trigo.
Se recomienda consumirlo de manera pura o con un único cubito de hielo, aunque es preferible a temperatura ambiente para poder captar todos los sabores y características del destilado en boca.
Hoy os queremos dejar una top 3 de whiskeys con la que descubrirás el tradicional y auténtico sabor de whiskey japonés.
1. Hibiki 17 años
Hibiki 17 años es una pieza que no puede faltar en tu colección si eres un gran amante del whisky.
Su significado es pura armonía. Está elaborado con una mezcla de whiskys malteses seleccionados especialmente y un tiempo de crianza de 17 años.

2.Nikka Yoichi Single Malt
¿Cómo definiríamos nosotros a este whisky? Fresco, limpio y con notas de turba, especias y fruta. Visualmente es de un color ámbar con reflejos dorados. En boca, suave y con toques de vainilla y tabaco. Es el whisky perfecto equilibrado y con toques florales.

3.Nikka Pure Malt Black
Los whiskys japoneses son sinónimo de garantía y calidad.
Nikka Pure Malt Black ha sido elaborado mezclando whisky de Yoichi y de malta escoceses.

La lista de grandes whiskys es muy extensa. Podrás encontrar una gran variedad en nuestra tienda online. Sin duda, regalar un buen whisky, es un muy buen regalo.

No te pierdas nuestra última entrevista con Sandra Estévez, enóloga de Mastinell en el siguiente enlace.

Conocemos a Sandra Estévez, enóloga Mastinell

Conocemos a Sandra Estévez, enóloga Mastinell

Hoy, día de la mujer, conocemos a Sandra Estévez, enóloga de Mastinell. Con ella, queremos rendir homenaje a todas las mujeres. Ayer, hoy, mañana y siempre fuertes.

LV: ¿Podrías explicarnos quién eres y dónde trabajas?
SE: Soy Sandra Estévez y trabajo desde hace dos años en Hererat Mastinell. Anteriormente, trabajé durante 10 años en Priorat, pero llegó un momento en el que tuve la necesidad de afrontar un nuevo reto. Soy de Ourense y estudié Enología en La Universidad de la Rioja.. Elaborar espumosos siempre había sido un sueño, y cuando se cruzó la oportunidad aposté por este cambio. Como enóloga necesitaba afrontar nuevas elaboraciones en condiciones diferentes.

LV:¿Cómo acabaste en el mundo del vino y del cava?
SE: Desde pequeña estuve ligada a este mundillo. Siempre explico que soy bisnieta, nieta e hija de viticultores. En casa se elaboraba vino, y a día de hoy todavía veo a mi padre que lo sigue haciendo con el afán de proteger una viña que ha heredado de su familia. Primero me decanté por estudiar la carrera de Ingeniería Técnica Agrícola. Es una carrera multidisciplinar, con asignaturas distintas y fue como una segunda oportunidad para pensar bien qué quería ser de mayor. Cuando terminé Agrícolas, pensé que realmente estudiar Enología era lo que necesitaba en ese momento, especializarme y profundizar en un área. Me influyó muy directamente mi hermano mayor, Pablo Estévez, que también trabaja como enólogo en Galicia. Cada día estoy más segura que esa elección fue todo un acierto.

LV:¿Ha sido y es complicado hacerte un hueco en este sector que hay mayoritariamente hombres?
SE:Yo me considero bastante afortunada, la verdad, porque la oportunidad que tuve en Priorat fue en un momento muy complicado. Era febrero de 2009 estábamos viviendo lo peor de la crisis y yo era mujer joven y sin mucha experiencia.
Pero soy consciente que este factor existe, y quiero pensar que cada día está más superado, aunque todavía las posiciones de responsabilidad en el sector del vino, como directores técnicos y comerciales, mayoritariamente siguen siendo ocupadas por hombres. Yo creo que es algo que poco a poco se va superando como en muchas otras profesiones.

LV: ¿Piensas que actualmente las mujeres están más interesadas en profesiones como la tuya?
SE: Sí, yo creo que cada día es más común que mujeres optemos por dedicarnos a este mundo, es una realidad que también se palpa en otras profesiones como en el campo de la Ingeniería, Construcción, etc . Considero que nos estamos incorporando al mercado laboral chicas que hemos tenido la suerte de poder formarnos. En muchos casos hemos estado muy influenciadas por nuestras madres que nos insistieron en aprovechar la oportunidad, ya que ellas quizás no la tuvieron y les resultaba más complicado.

LV: Qué te trajo a trabajar aquí, tan lejos de Galicia?
SE: En realidad vine a estudiar. Estudié Enología en La Rioja, pero hay un campo que siempre me ha llamado mucho la atención, Biotecnología. Cuando terminé Enología estábamos en un momento muy difícil, y veía que gente con mucha experiencia le costaba encontrar trabajo, por lo que consideré que para mí sería todavía más difícil. Al poco de empezar el grado de Biotecnología en la Universitat Rovila i Virgili se cruzó la oportunidad de Priorat y no dudé en aprovecharla. Aquí me centré de pleno en la elaboración y todo lo que supone el día a día de una bodega.

LV: ¿En qué consiste tu trabajo?
SE: Los enólogos que trabajamos en bodegas más bien medianas/pequeñas, nuestra principal función es supervisar todo el proceso de elaboración desde el viñedo hasta el embotellado, pero también tenemos la suerte de estar bastante en contacto con otras áreas, como la parte comercial, marketing y comunicación, etc, por lo tanto nuestro trabajo es bastante multidisciplinar donde se tocan distintas teclas.

LV: ¿Qué diferencia encuentras entre trabajar en el Priorat y en el Penedès?
SE: Uf… Son muchísimas las diferencias. Siempre explico que en Priorat es relativamente fácil ser enólogo y es mucho más sacrificado ser viticultor. Las condiciones climatológicas y tipos de suelos hacen que la viticultura roce la perfección, la calidad de la materia prima está muy asegurada cada vendimia y esto facilita el trabajo como enólogo.
Uno de los motivos por el cual me vine a Penedès, fue la necesidad de verme a mi misma en unas condiciones totalmente diferentes tanto a nivel de clima, suelos y sistemas de cultivo. Me resultó también muy enriquecedor el cambio de mentalidad que tuve que hacer para diseñar un cava, es un planteamiento muy distinto al de elaborar un tinto.

LV: ¿Cómo definirías los productos de Mas Tinell? Cuál es la esencia de vuestros vinos y cavas?
SE: En Mastinell tenemos la suerte, tanto yo como mi equipo, que nos podemos permitir trabajar con cierta calma, con tranquilidad y podemos cuidar el producto y mimarlo muchísimo en todas sus etapas. Tenemos una producción pequeña en comparación a otras bodegas de la zona. En los cavas, confiamos en las largas crianzas como un aliado perfecto para demostrar el gran potencial de nuestros espumosos.
A nivel de vinos, tenemos dos gamas, en una el objetivo es elaborar vinos que puedan disfrutar un mayor número de consumidores, y otra la basamos en monovarietales, elaboraciones más especiales.
En Mastinell nos hemos sumado al cultivo ecológico hace 7 años, por filosofía y para unirnos a la fuerte y retante apuesta de bodegas y viticultores de la zona. Para mi fue una gran sorpresa descubrir que Penedés está muy cerca de convertirse en el mayor viñedo ecológico del país.

LV: ¿Qué es lo más importante a transmitir con los vinos de Mastinell?
SE: Nuestro primer objetivo es asegurar la calidad en cada vendimia y en cada elaboración para que nuestros vinos y cavas reflejen de una forma nítida lo que es nuestra zona, nuestro paisaje, nuestras costumbres y clima y así invitar al consumidor a un viaje a nuestra región desde cualquier parte del mundo.

LV: Y para acabar… ¿Qué le dirías a una persona que a priori no entiende de vinos y de cavas, pero quiere acertar con la elección de uno? ¿En qué se debe fijar?
SE: Es algo difícil. Para regalar a alguien, siempre hay que pensar en los gustos del destinatario. Personalmente, cuando regalo un vino o un cava siempre invito a mi obsequiado a descubrir lo que hay detrás de la etiqueta, porque todos son mensajeros de grandes historias y paisajes.